El agua de coco. Es químicamente pura, tiene buen sabor y contiene abundantes sales, azúcares y vitaminas.
La horchata (comida del coco), goza de propiedades refrescantes, por lo que se recomienda para las fiebres e inflamaciones.
El aceite de coco es magnífico para mitigar los dolores en las hemorroides. Además, para las afecciones de la piel y el pelo constituye un remedio excelente, pues es rápidamente absorbido sin dejar esa apariencia grasienta o gomosa, como sucede con otros aceites.
Para combatir las blenorragias (inflamación de los órganos genitales), se cocina la fibra que envuelve al coco, y luego en frío, se aplican baños de asiento.
El jarabe de coco, magnífico para combatir la más pertinaz tos, se prepara introduciendo miel de abeja o de caña de azúcar dentro de un coco no muy maduro, por medio de una abertura que luego se tapa, después se somete a fuego lento. De éste jarabe se tomará una cucharada cada 3 horas. Unidades

| Detalle de mi carrito |
|
| Disponible | |
| No Disponible |
